Habia mucha gente esperando, tanta, que he tenido que dejar pasar el primero metro que ha pasado y he esperado al siguiente.
Mientras esperaba he comprobado como una chica que acababa de llegar hacia la mismo que yo, esperar, y acercarse más a mi. En fin, muy mona ella, ojos marrones, pelirroja y bastante interesante fisicamente. El caso es que al entrar en el vagón me ha dado la sensación de que ella me buscaba disimuladamente, de hecho, he notado como su pierna derecha se acercaba hacia mi mano izquierda. Yo, no soy de piedra, y aunque estuve pensando en quitar la mano de sitio, la he dejado muerta, a la espera de sensaciones. Estas sensaciones no se han echo esperar y he podido notar como ella se ha acercado más a mi hasta que el revés de mi mano rozo al principio, y aguanto después la textura del pantalón vaquero sobre mi piel.
Yo, al final me he pasado de estación y al bajarme no deje de sentirme un poco raro, preguntandome si en realidad era posible que a una mujer como aquella hubiera deseado y provocado un acercamiento tan sensual como efimero.
No se si esto es normal, y si os ha pasado alguna vez. De ser así, me veré abierto a creer que no solo los hombres sentimos el impulso de desear acariciar a una mujer desconocida, y de comprobar que a más mujeres les ha pasado me quedaré más tranquilo sabiendo que el mundo es igual para hombres que para mujeres, y que es esta sociedad la que ha impuesto estos silencios.